Tradición

El maestro pastelero Horacio Ávila llegó a Málaga desde Santiago de Compostela hace más de tres décadas con una maleta cargada de sueños. Aprendió el oficio de confitero ayudando como aprendiz en la pastelería que su hermano Miguel regenta en Orense hasta que decidió especializarse y establecerse por su cuenta y comenzó a realizar sus pasteles y dulces en Málaga. Fue el 8 de abril de 1983 cuando inauguró en Carretera de Cádiz su primera pastelería confitería en Málaga.

Años más tarde, en una bocacalle de la céntrica Larios abría su segundo establecimiento, en la calle Salinas número 3.

El 1 de agosto del 2008 en Calle Carril de la Chupa, nº8, después de muchos años de esfuerzo y trabajo, fue cuando abrió las puertas de una pastelería, cafetería y obrador, diseñado todo a su gusto, como él había soñado desde que empezó. Aquí trasladó su negocio y personal de la Carretera Cádiz, donde a día de hoy sigue haciendo los mejores pasteles y dulces en Málaga.

Hoy por hoy, el apellido familiar Ávila es toda una institución en el mundo de la alta repostería en la provincia malacitana. Y es que desde hace más de treinta años la Pastelería Ávila es uno de los referentes de todos los aficionados a la repostería más delicada porque hacen realidad nuestros dulces deseos. Su fabricación de todos los productos relacionados con la confitería le hacen ser un referente con productos como tartas, chocolates, bombones, helados, pasteles y dulces en Málaga.